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VENDIMIA 2009
La vendimia 2009 se ha caracterizado en el Empordà por un invierno frío y muy lluvioso (noviembre-febrero 220 l/m2). La primavera fue también bastante lluviosa y esto favoreció las reservas de agua en el subsuelo, facilitando que inicio del crecimiento vegetativo de la vid fuese constante y homogéneo, pudiendo tener una perfecta superficie foliar. La floración y el cuajado se desarrollaron muy bien en todas las variedades de uva.
En el mes de mayo la humedad relativa media fue del 74% y la pluviometría fue de 91 l/m2 (respecto al 79% y 99 l/m2 del año anterior). Esta diferencia provocó un perfecto estado sanitario de la uva. Además, desde el mes de junio hasta acabada la vendimia la pluviometría fue prácticamente nula y las humedades relativas fueron bastante bajas. Estas condiciones climatológicas ayudaron a tener una uva muy sana y sin ninguna enfermedad criptogámica.
Esta falta de agua en todo el verano afectó en una disminución en la cantidad de uva, siendo aproximadamente un 20 % inferior en la zona respecto de la añada anterior, pero hay que remarcar que en las viñas de Castillo Perelada, gracias al riego y el abono en primavera, ha habido un 28% más de uva que el año pasado, teniendo una producción media en las cinco fincas de 5.000 Kg/ha.
Como incidencias hay que remarcar que en dos ocasiones hubo granizadas débiles en la zona, pero prácticamente no afectaron a los viñedos de Castillo Perelada (incidencia 1% de la uva afectada).
En total la duración de la vendimia 2009 ha sido de diez días menos que el año pasado, ya que en todas las variedades la maduración de la uva ha ido avanzada. Además, no hubo ningún día en el que se tuviese que parar de recoger la uva a causa de la lluvia, y en las madrugadas la uva y las hojas estaban completamente secas y por lo tanto tampoco se tuvo que retrasar la hora de dar comienzo a la recogida. |
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